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La población del sur de Asia no tuvo advertencia alguna del próximo desastre que se les avecinaba en la mañana del 26 de diciembre de 2004. Uno de los terremotos más fuertes de los últimos 100 años acababa de destruir pueblos en la isla de Sumatra en el Océano Índico, dejando a muchas personas heridas. Pero lo peor estaba por llegar--y muy pronto. Porque el terremoto había ocurrido debajo del océano, elevando el piso oceánico casi 60 pies. Esta liberación repentina de energía al océano creó un evento de tsunami--una serie de olas enormes. Las olas se expandieron vertiginosamente desde el centro del terremoto, desplazándose a aproximadamente 400 millas por hora. Todo lo que estuviera en el camino de estas gigantescas masas de agua, tal como islas o costas, muy pronto quedaría bajo agua.
Las personas ya habían sentido el terremoto; entonces, ¿por qué no sabían que estaba llegando el agua?
La energía proveniente de los terremotos viaja muy rápidamente por la Tierra, de modo que los científicos a miles de millas de distancia supieron que había ocurrido un terremoto importante en el Océano Índico. ¿Por qué no sabían que iba a crear un tsunami? ¿Por qué no advirtieron a las personas cerca de las costas que fueran a terrenos más altos tan rápido como fuera posible?
En Sumatra, cerca del centro del terremoto, las personas no hubieran tenido tiempo de alejarse, incluso si hubieran recibido una advertencia. Pero el tsunami demoró más de dos horas en alcanzar la isla de Sri Lanka a 1000 millas de distancia, ¡y aún así mató a 30,000 personas!
En el Océano Pacífico, se ha instalado un sistema de advertencia de tsunamis. Los sensores en el suelo oceánico y las boyas en la superficie del océano detectan un terremoto y el tsunami resultante. Los transmisores en las boyas envían señales de advertencia a los satélites que están en órbita a lo alto. Los satélites retransmiten la advertencia a las estaciones terrestres, donde los científicos rápidamente pueden ingresar los datos en una computadora y calcular cuándo y dónde podría producirse un tsunami y la altura que podrían tener las olas al llegar a la costa donde vive la gente. Entonces, se puede enviar un mensaje o una señal advirtiendo sobre la necesidad de evacuar la población a terrenos más altos. Esta animación [cortesía de la Administración Oceánica y Atmosférica Nacional de EE.UU. (NOAA) y el Programa Nacional de EE.UU. de Mitigación de los Peligros de los Tsunamis] muestra cómo funciona, usando uno de los satélites GOES operados por la NOAA.
Sin embargo, es importante comprender cómo se comportará el tsunami cuando se acerca a la costa. A medida que el suelo oceánico se eleva cerca de una masa terrestre, impulsa las olas a mayor altura. Pero mucho de esto depende de lo rápido que cambia el fondo oceánico y desde qué dirección se acerca la ola. Los científicos quieren saber más sobre cómo reaccionan las olas mismas.
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