Si el Sol se convirtiera en un agujero negro, ¿la Tierra resultaría atraída hacia su interior?

Esta proviene de nuestros amigos en el Paulucci Space Theatre de Hibbing, Minnesota. Se preguntan, si el Sol se convirtiera en un agujero negro, ¿la Tierra resultaría atraída hacia su interior?

Agujero negro con estrella cercana, concepción de artista.

Los agujeros negros son unos de los objetos más extraños que existen en el Universo. Se trata de regiones de espacio donde la gravedad es tan poderosa que incluso la luz no puede escaparse. Los científicos los llaman agujeros, ¡pero no tienen nada de vacío! Contienen materia tan comprimida que su fuerza gravitacional no permitiría que siquiera la luz se escape de ellos para llegar a nuestros ojos y telescopios. Por esta razón no los podemos ver directamente. Pero nos sentimos seguros de que existen debido al comportamiento extraño de la materia que observamos en sus cercanías. Por ejemplo, los gases giran alrededor de estas regiones a casi la velocidad de la luz, emitiendo mucha radiación de alta energía.

Los agujeros negros tienen tamaños muy diferentes. Algunos contienen cantidades enormes de materia, algunos contienen mucho menos.

Remanente de la supernova Remolino Cygnus.

Algunos agujeros negros se forman después de que una estrella muy grande utiliza todo su combustible y elimina sus partes exteriores mediante una explosión gigantesca (llamada supernova). Entonces, lo que queda, se contrae bajo el peso de su propia gravedad para convertirse en un objeto superdenso llamado agujero negro. Nuestro Sol en realidad es demasiado pequeño para terminar como un agujero negro. Simplemente no contiene suficiente materia para ejercer ese tipo de fuerza gravitacional en sí mismo. Una estrella debe tener aproximadamente 10 veces la masa de nuestro Sol para convertirse en agujero negro.

Como agujero negro, el Dr. Marc sería mucho más pequeño que un grano de sal.

Simplemente recuerda que un agujero negro es cualquier cantidad de materia comprimida en un paquete muy, pero muy denso. Imagina a todo el planeta Tierra comprimido hasta el tamaño de una bolita. ¡La Tierra entonces sería un agujero negro! Pero la fuerza gravitacional de un agujero negro, o de cualquier otra cosa, depende únicamente de la masa y la distancia, y no de lo grande o pequeño del objeto mismo. Incluso yo podría convertirme en un agujero negro si fuera comprimido hasta un tamaño de más de mil millones de mil millones de veces más pequeño que un grano de sal. Sin embargo, podrías acercarte tanto a mí como en una conversación normal y no te caerías dentro del agujero negro "Dr. Marc" porque yo no ejercería una fuerza gravitacional mayor de la que ejerzo ahora.

Si el Sol de alguna manera lograra comprimirse lo suficiente como para convertirse en un agujero negro, tendría menos de 6 km (mucho menos que 4 millas) de diámetro. No ejercería una mayor fuerza gravitacional en la Tierra ni en los demás planetas del Sistema Solar de la que ejerce ahora. ¿Por qué? Porque no contendría más materia de la que contiene ahora y no estaría más cerca de los planetas de lo que se encuentra ahora.

Agujero negro supermasivo en el centro de una galaxia.

En los últimos años, los científicos han descubierto que muchas galaxias tienen agujeros negros supermasivos en sus centros. ¡Estos enormes monstruos pueden contener la masa de 100 millones de Soles o más! Los científicos aún están tratando de comprender lo común que son y cómo podrían haberse formado.

En el otro extremo, es posible que se hubieran formado agujeros negros minúsculos en los primeros pocos segundos del Universo.

Los agujeros negros son objetos fascinantes y los astrónomos tienen muchas más preguntas al respecto. Una manera que ayudará a los científicos a aprender sobre ellos será detectar y estudiar las ondas gravitacionales que algunos de ellos crean en el tejido del espacio. Para saber más sobre las ondas gravitaciones, y resolver un crucigrama en línea.acerca de ellos.